Viernes, 19 de Julio de 2019 12:44 a.m.

Redes Sociales

Algo para Cada Día: a cuchilladas iguales

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Por Fernando Ruiz del Castillo A través de un comunicado de prensa oficial, pero informal para efectos políticos, el secretario general de gobierno de Baja California, Francisco Rueda Gómez, exhortó ayer a los candidatos que participan en la actual contienda electoral a conducirse durante las campañas que están en marcha con “respeto y veracidad”. Pudiera parecer este hecho como una oportunidad del Estado para llamar a la tranquilidad, establecer las reglas del juego y evitar la polarización que ponga en riesgo la paz social de Baja California. Pero como buen empleado del gobernador Francisco Vega de Lamadrid, que no funcionario público, Rueda Gómez sale a los medios vía electrónica emitiendo un llamado, no con el propósito de garantizar la tranquilidad pre y postelectoral del Estado, como es su función y debería enfocar su mensaje, sino a cuidar la espalda y rostro del jefe del Ejecutivo Estatal. Eso es lo único que interesa, preocupa y por lo visto ocupa. Y es que el responsable de la política interna del Poder Ejecutivo sabe que la desgastada imagen del Gobernador Kiko Vega será combustible puro para alimentar los discursos incendiarios, en algunos casos, de los candidatos de la oposición al Partido Acción Nacional, actualmente en el poder. Pedir respeto y veracidad en una campaña electoral, señor secretario, es su obligación y es un buen intento, pero será necesario algo más que la retórica para que ese escenario se dé. Sólo hay que recordar que la palabra convence, pero el ejemplo arrastra. Bastaría con que amarrara a todos esos perros que, rabiosos, invaden las redes sociales para denostar a todo aquél que se atreva a cuestionar las erráticas e impopulares decisiones del gobernador Vega de Lamadrid, de sus funcionarios estatales y de los legisladores estatales a su servicio. Bastaría con que el Gobierno del Estado “cortara” el suministro de apoyos a dos que tres pseudo periodistas que, bajo seudónimos y anónimos, desde sus calenturientas mentes agreden, ofenden, insultan, mienten y atacan de manera miserable y cobarde a quien difiera del ejercicio del gobernador del Estado. Bastaría un simple llamado de atención a sus empleados para que enfoquen su tiempo, energía y capacidades en brindar un mejor servicio a los bajacalifornianos, atendiendo específicamente sus responsabilidades, en lugar de ocupar equipo y espacios para responder, defender al Gobernador y atacar a quienes no están de acuerdo con su gobierno. Sin embargo, estoy seguro de que Rueda Gómez ni siquiera lo intentará porque, a final de cuentas, es parte del ejercicio de mantener un poder que se les está yendo de las manos producto de los excesos, complicidades, corruptelas y abusos. Al contrario, podemos adelantar que los ataques serán más rabiosos y más obvios porque, hasta eso, son muy predecibles y evidentes. Exigir veracidad en un ambiente en el que la mentira es la norma resulta, para efectos prácticos, absurdo y ocioso, sobre todo cuando la mentira forma ya parte del estilo de gobierno. Rueda Gómez intenta hacer lo que le corresponde, pero no se le olvide que “a cuchilladas iguales, llorar es cobardía”.