Martes, 22 de Septiembre de 2020 10:36 a.m.

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Gustavo de Hoyos pide destinar 1% del PIB para salvar 19 millones de empleos

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Gustavo de Hoyos pide destinar 1% del PIB para salvar 19 millones de empleos • La iniciativa Remedios Solidarios propone el Salario Solidario, el Seguro Solidario y el Bono Solidario para enfrentar los efectos de la crisis económica • Asegura que de 20.4 millones de personas en la formalidad, entre 1.3 y 1.4 millones han perdido su empleo, para fin de año podrían ser entre 2 y 2.1 millones • Representa a 36 mil empresarios que son Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, en su mayoría Por Enrique Damián Miranda/Mundo Ejecutivo Con cinco años como presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, figura mediática principal de oposición a la administración federal, enfoca sus últimos meses de trabajo en iniciativas de carácter económico y social que reduzcan los impactos negativos de la crisis que ha provocado la pandemia de Covid-19. Originario de Monterrey pero criado en Baja California, el maestro en Derecho Corporativo ha sido un actor de la vida pública con la capacidad de reconocer avances por parte de los gobiernos con argumentos que confrontan ciertas decisiones políticas que no pocas veces derivan en polémicas tratadas durante la conferencia matutina del Presidente. La Coparmex, bajo el mando de Gustavo de Hoyos, ha sido un motor fundamental para la creación y defensa de principios que garanticen certidumbre jurídica a sus más de 36 mil representados, que son Micro, Pequeñas y Me¬dianas Empresas (MiPyMEs), en su mayoría. Por ello, más allá del impulso a prácticas laborales de responsabilidad social empresarial o capacitaciones para entender y gestionar los negocios de la actualidad, el empresario se anticipa y reacciona con múltiples iniciativas que abogan por el trabajo en conjunto con las autoridades gubernamentales para fortalecer el tejido social y la economía de México. Sin embargo, estos objetivos hoy enfrentan un escenario inusitado, como lo denomina Gustavo de Hoyos en su primera entrevista presencial tras la Jornada Nacional de Sana Distancia y, ante ello, que el país necesita de políticas públicas que incentiven la preservación de empleos y moderen el desplome de los indicadores nacionales. “Es un hecho que la economía de nuestro país, desde la crisis inmobiliaria de 2009, ha venido creciendo de forma muy modesta con un pro¬medio de 2% anual, lo cual, incluso, fue motivo de que el actual Presidente se mofara del escaso crecimiento registrado durante lo que ha calificado como el periodo neoliberal”, comenta. A este promedio de avance en el Producto In¬terno Bruto (PIB) se contrapone la estimación de algunos organismos, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en su más reciente análisis predice una caída de 10.5% de este indicador para la economía nacional en 2020. POLÍTICA PÚBLICA, ERRÓNEA El entrevistado considera que, previo a las afectaciones del confinamiento, existieron decisiones de Estado durante 2019 que impidieron, por primera vez en una década, el crecimiento de la economía. “Todavía en noviembre y principios de diciembre del año pasado, había una gran conversación de los analistas económicos sobre si teníamos un resultado de cero o de menos cero punto uno, es decir, se discutía una décima. “Lo cierto es que, cuando llegó la pandemia y sus efectos se empezaron a sentir a partir de marzo, esta tendencia a la baja se aceleró y, si sumamos que las medidas de política pública adoptadas por el gobierno han sido, por no decir inexistentes, absolutamente insuficientes, la caída se volvió más pronunciada”, expresa. El desempleo, uno de los efectos sociales de la crisis, cobra relevancia a nivel global. En México, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se prevé que el empleo caiga 0.7%, con posibilidad de llegar a uno de ocurrir un rebrote de Covid-19. "A nosotros nos preocupan las manifestaciones en todos los ámbitos de la economía, pero probablemente, la que más nos duele, por la evidencia de lo inmediato, es la crisis del desempleo. Hay países que afrontan esto con una gran decisión, apoyando a los empleos existentes y la recuperación de los perdidos, en México no hay alguna medida en este sentido”. De Hoyos Walther, quien fue electo como presidente de la Coparmex en diciembre de 2015 por un periodo de dos años y ha sido re¬electo por tres periodos consecutivos de un año, aclara que no se puede responsabilizar al actual gobierno de manera integral por los efectos de la pandemia. “Es un tema que nos supera como país y que sufren todas las economías, aunque lo que sí marca claras diferencias es cómo los gobiernos enfrentan esta problemática. El estado de cuenta que sí habrá que pasar al gobierno de López Obrador es el que se genere por las malas decisiones de política pública”, indica. Ello, agrega, porque el país tuvo un margen de maniobra más amplio que otras naciones debido al tiempo de ventaja que se tuvo antes de la llegada de los primeros casos confirmados de Covid-19, para aprender de la experiencia internacional e implementar las mejores prácticas. AMLO, CON ENTENDIMIENTO PRECARIO Quien también es socio director de la empresa de servicios legales ‘De Hoyos y Avilés’ afirma que el presidente Andrés Manuel López Obrador recibió una situación macroeconómica estable. “México es probablemente el país menos endeudado de los que integran la OCDE y por eso es que el planteamiento que hemos hecho desde el sector privado es que en una situación de emergencia como ésta (sin comparación con alguna otra crisis desde la Gran Depresión de 1929), es cuando el país tendría que tomar esa fortaleza y utilizar líneas de crédito ya contratadas”, indica. Estos recursos, aclara el empresario, están disponibles y se paga una comisión anual para mantenerlos vigentes, además de que México es un país que tiene capacidad de endeudamiento y opciones para utilizar estas herramientas de forma responsable. “Por más que hemos intentado explicar al Presidente que tiene un margen de maniobra razonable de hasta 4% del PIB para usar las líneas y aplicarlas de manera inteligente para por un lado reactivar la economía, vía apoyos al empleo y, por otro lado, vía la inversión en infraestructura pública, no hemos tenido respuesta favorable”. El abogado asevera que el presidente AMLO, como es conocido, ha hecho una confusión sistemática reiterada con el tema del Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro creado en 1990 para solventar crisis financieras), pues “nadie ha pedido el rescate de grandes empresas ni la cancelación de impuestos, lo más que se está solicitando es que el gobierno adopte la responsabilidad de reactivar la economía”. Gustavo de Hoyos es contundente: “Hay un entendimiento muy precario por parte del Presidente sobre cómo funciona la Economía”. Además, el representante empresarial anota que el Jefe del Ejecutivo sólo ve las situaciones en blanco y negro, “parece que tiene pesadillas de que se le califique en el futuro como un mandatario que endeudó al país”. Para el presidente de la Coparmex, lo que debería preocuparle a quien ocupa la Silla Presidencial es entregar una economía destrozada con millones de personas en el desempleo y nulo crecimiento. MEDICINA IGNORADA La Confederación Patronal de la República Mexicana ha impulsado, entre sus más recientes propuestas, la iniciativa de los Remedios Solidarios: Salario Solidario, Seguro Solidario y Bono Solidario. El primero se trata de un salario menor o igual con el que cuenta cada trabajador. Se compone por una contribución del gobierno, patrón y trabajador, con el fin de evitar despidos ante el cierre de operaciones o caída de los ingresos que enfrentan las empresas ante el Covid-19. A su vez, el Salario Solidario es un apoyo equivalente a un salario mínimo general (3,696.6 pesos) para todos los trabajadores formales que hayan perdido su empleo, lo cual va en línea con la propuesta del Ingreso Mínimo Vital propuesto por diversos grupos de la sociedad civil y legisladores. El Bono Solidario pretende ser un incentivo a la contratación de empleo formal con el fin de recuperar la pérdida de empleo registrada en los últimos meses. Con este remedio y los dos anteriores se podría proteger a los más de 19 millones de empleos aún en activo, según la Coparmex. Sin embargo, el gobierno federal ha hecho caso omiso de todas, afirma el entrevistado: “Aunque son tres recetas importantes, lo más sorprendente es que esta tercera (tiene que ver con el Ingreso Mínimo Vital), no haya sido rescatada por la actual administración”. ¿La razón?, pregunta retóricamente De Hoyos Walther: “Es quizá lo que algunos señalan sobre el Presidente López Obrador, quien no quiere dar sombra a las transferencias de efectivo que se realizan a través de sus programas sociales”. Hoy, de los 20.4 millones de mexicanos que laboran en la economía formal, revela el empresario, entre 1.3 y 1.4 millones han perdido su empleo y, si la tendencia de la crisis se acentúa, para fin de año podrían ser entre 2 y 2.1 millones de personas sin trabajo. “Se dice fácil pero es 10% de todos los empleos que se han creado en la historia del país en la formalidad. Estamos hablando de trabajadores calificados, personas que habían trabajado de manera continua por 10 o 15 años”, enmarca. Los impuestos de esas personas que laboran formalmente aportan 7.1% del PIB, detalla, mientras que el conjunto de los programas que propone la Coparmex desde Remedios Solidarios representa apenas el uno por ciento. “Si estas personas, año con año, contribuyen con 7 puntos del PIB, en una situación económica extraordinaria como esta, ¿no merecen que un punto del mismo indicador se destine para apoyarlos? Yo creo que no hay duda de ello”, exhorta. La advertencia del presidente del organismo empresarial reside en el muy probable incremento de ilegalidad y delincuencia que esto podría generar. Sin embargo, la respuesta de Palacio Nacional ha sido el silencio, lamenta. “En condiciones normales, el superávit primario en la economía tiene que ser un objetivo esencial, pero hoy, ante una circunstancia atípica, hay un gran consenso nacional en pensadores de izquierda, de centro y de derecha de tomar medidas absolutamente inusitadas si realmente se quiere enfrentar esta pandemia y sus efectos sociales”, enfatiza. VOCACIÓN INCANSABLE A meses de terminar un lustro al frente de la organización empresarial más importante de México, Gustavo de Hoyos comenta, si tuviera que elegir algo para sentirse especialmente satisfecho, escogería la estrecha cercanía de la Confederación con la sociedad. “Somos una organización de extracción empresarial pero profundamente conectada con las causas sociales, somos los únicos que impulsaron un incremento en los salarios. La Coparmex y sus integrantes, desde pequeños hasta grandes empresarios, entienden su deber primario de generar empleos y utilidades pero sólo si hay una evolución y una conciencia social en el país”. El entrevistado asegura que, cuando acabe su periodo y con respeto a la gestión de su sucesor, seguirá participando en pro de los mexicanos. “Quienes tenemos la fortuna de destinar parte de nuestro tiempo a trabajar por los demás, no podemos incumplir con ese deber ético y, ante el reto actual, no debemos quedarnos 'chicos', el país nos necesita y tenemos que sacar la casta”, finaliza. Documento aportado por @coparmexnacional