Viernes, 7 de Agosto de 2020 2:13 a.m.

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Un desastre el turismo de BC, su caída en el PIB alcanzaría los 3,200 millones de pesos

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Por Roberto Valero Hoteles desocupados, restaurantes y otros negocios vacíos, embarcaciones paralizadas y miles de prestadores de servicios y vendedores ambulantes inactivos. Este es el resultado la parálisis económica derivada de la pandemia del COVID-19 que vive el sector turístico de Baja California y que no tienen precedente. Ninguna de las dos grandes crisis que vivió el Estado, en 1995 y 2008 tuvieron efectos tan devastadores como los que está ocasionando la actual crisis sanitaria en la industria turística. Tres de los principales indicadores del sector turismo de Baja California registran históricas caídas, de acuerdo con un reporte del Centro de Estudios Económicos de Baja California, en el cual se indica que debido al impacto de las medidas de confinamiento por la pandemia de COVID-19, la industria turística registra del Estado registra los peores indicadores en por lo menos los últimos 70 años. Contrario al optimismo del gobierno estatal, para cuyo encargado de Economía, Mario Escobedo, se ha convertido en un deporte estar maquillando los indicadores económicos, el sector turístico de Baja California atraviesa desde el pasado marzo por una crisis que se ha agudizado con el paso de las semanas y en paralelo con el aumento de contagios por el coronavirus, tanto aquí como con las entidades vecinas de Estados Unidos: California y Arizona, de donde procede la gran mayoría del turismo norteamericano no solamente de ocio, sino también médico. En su análisis el CEEBC recuerda que la Gran Recesión que se presentó esencialmente durante 2008 y 2009 a la actividad turística le costó diez años recuperar el nivel de aportación al PIB que tenía en 2007, es decir, fue hasta el 2017 cuando los indicadores se emparejaron, en una situación que fue muy trabajosa para los operadores turísticos del Estado debido a que coincidió con una fuerte alza en la incidencia delictiva y las reiteradas alertas por inseguridad que se emitieron tanto en Estados Unidos como en Canadá, situación que por cierto, actualmente no es muy diferente ya que el Estado tiene la segunda mayor tasa de homicidios a nivel nacional. PIB TURÍSTICO Tomando como referencia la Gran Recesión del 2008-2009, el CEEBC estima que la caída de PIB turístico del Estado sería superior al 27 por ciento lo cual representa una caída por alrededor de los tres mil 200 millones de pesos y dado que se espera una recuperación en forma de L, el sector estaría por lo menos repitiendo el tiempo de recuperación de la última gran crisis. Luego de casi seis meses de parálisis, las pérdidas en el sector se acentuarán durante los meses de julio y agosto ya que son los más importantes para los centros de playa, que son atendidos tanto por bajacalifornianos como por norteamericanos, clientela que se ha ausentado ante la fuerte intensidad de los contagios además de que el cruce fronterizo internacional se ha dificultado por el cierre parcial. El organismo recordó que este sector enfrenta de lleno los dos shocks: oferta y demanda, tanto en el ámbito interno como externo, por lo que su recuperación será incluso más lenta que en la anterior crisis cuando tardó, como se dijo antes, una década. OCUPACIÓN HOTELERA Al revisar los datos conocidos al momento para la ocupación hotelera, ahí, como en otros rubros, se presenta una caída histórica. La ocupación promedio con datos de la Secretaría de Turismo federal, alcanza mínimos de 0.8 por ciento en el caso de San Felipe mientras Mexicali maneja alrededor del 14 por ciento y Tijuana del 12 por ciento, esto en mayo. Sin embargo, detalla que al comparar los cuartos disponibles contra los cuartos ocupados promedio, las cifras son alarmantes. Por ejemplo Tijuana ofertó en mayo 4 mil 798 cuartos y solamente se ocuparon 654 en promedio durante el mes, alrededor de 21 por día, de acuerdo con la primera estimación; Mexicali ofertó dos mil 659 habitaciones y solamente se ocuparon 554 en promedio en todos los hoteles de la ciudad (18 por día en promedio) y en el caso más deprimente, San Felipe solamente tuvo 8 cuartos ocupados en promedio. A nivel estatal la ocupación promedio de los cuartos ofertados por los hoteles de Baja California fue de 2.7 habitaciones promedio durante mayo, un nivel no visto en casi 70 años que es el periodo del cual se tienen estadísticas en las bases de datos. PASAJEROS POR AVIÓN En lo que respecta a los flujos de pasajeros por avión la tendencia no es diferente. Mexicali durante mayo hubo días en los que no registró un solo vuelo. Si bien en mayo fue cuando se dieron las caídas más fuertes, para junio el Grupo Aeroportuario del Pacífico reporta una caída del 76% en el flujo de pasajeros, que se compara muy desfavorablemente con el menos 22.8% de junio del 2008; en tanto Tijuana bajó 57% contra 14.9% del mismo mes del 2008, es decir en la Gran Recesión. La capital del Estado pasó de 96,600 pasajeros movidos en junio del 2019 a solamente 23 mil 200, cifra incluso más baja que la de junio del 2008. Tijuana por su lado pasó de 758 mil 200 pasajeros a 326 mil 300. En este contexto, el Grupo Aeroportuario del Pacífico reportó que en mayo el flujo de pasajeros se redujo en 82.6% y en junio 57.0% ambas datos en términos anualizados, en tanto que la capital del Estado disminuyó su flujo 89.4% en mayo y en junio 76.0% también a tasa anual. Las aerolíneas mexicanas anunciaron que tardarán cinco años en recuperarse pues el impacto económico derribará fuertemente la demanda, además de la desconfianza de los viajeros para volver a subirse a los aviones. Esta situación ha tenido costos millonarios. Aeroméxico se acogió a la Ley de Quiebras en Estados Unidos al tiempo que renegoció una deuda a corto plazo por 400 millones, mientras Volaris trata de retrasar la entrega de 18 aviones luego de registrar pérdidas por mil 493 millones de pesos. Asimismo, la Asociación de Internacional de Transporte Aéreo suspendió el pasado 29 abril a Interjet de su Cámara de Compensación por falta de pago de membresía, aunque la aerolínea informó que decidió suspender temporalmente su participación. Todo esto, (contrario a lo que anda difundiendo Escobedo Carignan quien además dijo que en Baja California hay más habitaciones disponibles que en la Riviera Maya) se reflejará en una menor oferta de vuelos hacia Mexicali y Tijuana al menos durante el resto del año y la primera mitad del 2021. CRUCEROS Por otro lado, sin duda el municipio que más ha resentido este escenario es Ensenada, pues ya suma varios años con pésimos indicadores económicos. Ahora, una de sus bujías importantes, que es el arribo de cruceros, se hundió, pues en abril y mayo no recibieron ningún arribo, algo inédito. Lo peor es que La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros anunció que los barcos de pasajeros de su gremio no navegarán durante todo el verano extendiendo la suspensión declarada inicialmente. La asociación representa el 95% de la industria mundial de cruceros. Carnival Cruise Line había anunciado que planeaba reiniciar viajes de crucero desde Florida y Texas en agosto, pero ya no lo hará. Asimismo, Royal Caribbean Cruises sufrió pérdidas de 1,400 millones de dólares en el primer trimestre del año, lapso en el que la crisis del coronavirus obligó a dejar todos sus buques de esparcimiento anclados en los puertos y estima doblar esa cifra este año. VIAJEROS Y EXCURSIONISTAS Otra variable que afecta son los ingresos monetarios por concepto del gasto de los viajeros internacionales y en este sentido, Banco de México informó que en la frontera ese flujo cayó 71.4 por ciento en mayo, mientras que la cifra de viajeros bajó entre 49 y 60 por ciento, dependiendo del tipo de visita. Este indicador tiene un impacto más generalizado pues ya alcanza a los restauranteros y el turismo médico, éste último que continuó trabajando pero a media marcha. Lo mismo sucede con el comercio que también se beneficia de esas visitas. LA PROPUESTA En estas circunstancias el CEEBC retomó en su análisis las propuestas del Instituto Mexicano de la Competitividad para amortiguar el impacto, que son: 1. Implementar medidas oportunas para proteger los ingresos de familias y empresas del sector de servicios. 2. Dar prioridad y enfocar recursos federales de apoyo hacia estados turísticos. 3. Hallar sectores relacionados para una segunda etapa de medidas económicas. 4. Considerar descuentos en el pago de impuestos sobre hospedaje e impuestos sobre la nómina, especialmente a micro, pequeñas y medianas empresas. 5. Generar un plan de reactivación económica turística después de la contingencia generada por el COVID-19. 6. Estas propuestas están en línea con mucho de lo que se ha hecho a nivel mundial, pero en Baja California debido a la ignorancia de quienes están los tres niveles de gobierno y al manejo de la política como negocio, las acciones brillan por su ausencia y es en este contexto que se espera la mayor caída de la historia del Producto Interno Bruto. En ese terreno, el CEEBC se refiere a la utilidad de la pobreza y señala que: “Así, en Baja California la nueva moneda de cambio es jugar literalmente con la necesidad de la gente. Este es el caso típico de las ofertas en campaña electorales; sin embargo, a un año del próximo proceso electoral la estrategia cambió y desde el poder mismo se ha comenzado a lucrar con la necesidad de la gente a través de diferentes programas que llaman “sociales”. “Peor es aún usar a la pobreza y a los pobres como plataforma electorera en medio de la pandemia, en lugar de diseñar políticas que, aplicadas desde el gobierno, permitan superarla y liberar de ese terrible flagelo a los bajacalifornianos. “Jaime Bonilla y todos los alcaldes de Baja California, ante su inhabilidad para gobernar, han buscado en el reparto de “despensas” y otras dádivas una forma de legitimar su estancia en el poder”. Así en este escenario, el futuro para el Estado no es nada prometedor y la gran pregunta es cómo se comportará el voto ciudadano el año próximo.