Sábado, 18 de Septiembre de 2021 10:30 p.m.

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Efigies: Y tú ego… por los suelos; quien “ayudaba” ahora pide ayuda

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Por Oscar Tafoya El ego de Jaime Bonilla, gobernador de Baja California, está por lo suelos, aunque busque dar su mejor cara está se descompone. Y es que para un hombre acostumbrado a recibir en su oficina, y fumando su pipa, a diferentes actores políticos y empresarios quienes le han solicitado ayuda, es difícil, a la vuelta de casi dos años, tener que salir a cuadro para aceptar, de manera implícita, que siempre mintió en temas financieros y que ahora quien necesita los apoyos es él, a través de los municipios para saldar su deuda de corto plazo. No se trata de abordar las retenciones de las Participaciones, eso ya sea ha documentado. El tema es el hecho de que para un tremendo ego como el de Bonilla, verse obligado aceptar que pidió ayuda a los municipios, en su golpe brutal para un hombre que se creyó todo poderoso. No importa que haya salido con su empleado de Hacienda para acompañarlo en su vergüenza mediática, el mensaje es claro, el hombre de la pipa tiene que recoger ahora los desechos. Qué tan grave es la situación financiera del Estado que Bonilla y sus empleados siguen hablando de ello. Con el nivel de la insistencia se puede medir la magnitud del peligro. Debe cumplir con la Ley de Disciplina Financiera en 10 días, debe pagar 627 millones de pesos, porque independiente de las afectaciones para los bajacalifornianos, Jaime no saldría ileso de esta situación. Peor aún, ahora con el rembolso del Impuesto Sobre la Nómina que ordenó un juez federal al gobierno, confirmado por el abogado Adolfo Solís Farías a Monitor Económico, se agrava todavía más la situación de las finanzas de Baja California. El hoyo financiero que dejará Bonilla podría no tener precedentes, algo letal para este grupo que llegó y a quienes les encanta jugar con la palabra Historia. Ayer se documentó en Monitor Económico que los 500 millones de pesos que dijo Jaime dejaría a Marina del Pilar exhiben dos cosas: primero, su completo desconocimiento del presupuesto, porque ese dinero no alcanza ni siquiera para cubrir la mitad de la nómina de un mes; y la segunda, que la gobernadora electa tendría que endeudarse para salir el año, la federación no podrá ayudar, no tiene dinero. En fin, se seguirá documentado lo que viene, que no es muy alentador, mientras tanto el ego de Bonilla está por los suelos, la pipa no prendió.