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Condiciones de sequía e incendios forestales de California se están acelerando

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Por Faith E. Pinho y Alex Wigglesworth Los Ángeles, California, junio 28 (LATIMES).- Las condiciones de sequía e incendios forestales de California se están acelerando a un ritmo sin precedentes, según los funcionarios estatales, y los residentes deben prepararse para un verano de quema generalizada y medidas obligatorias de conservación del agua en ciertas regiones. A medida que los niveles de los embalses en todo el estado continúan bajando y la vegetación reseca representa una creciente amenaza de incendios forestales, los funcionarios de Sacramento y el sur de California ofrecieron una evaluación sombría del clima seco del estado, diciendo que ya ha comenzado a afectar a las personas, las plantas y los animales. La sequía actual, que cubre toda la entidad y una amplia franja del oeste del país, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos, ya está superando la devastadora sequía del estado de 2012-16, señaló Karla Nemeth, directora del Departamento de Recursos Hídricos de California. “Realmente no fue hasta el tercer o cuarto año cuando vimos condiciones tan intensas, ahora estamos experimentando el segundo año de sequía”, explicó Nemeth el viernes. “Esa aceleración es realmente lo nuevo en esta ocasión y en lo que estamos trabajando para responder”. California generalmente se basa en el derretimiento gradual de la capa de nieve de Sierra para llenar sus depósitos, indicó Nemeth. Pero este año, el estado registró una evaporación histórica y un escurrimiento bajo récord en arroyos y embalses. Es “sin precedentes en la amplitud y gravedad de esta sequía regional”, señaló Wade Crowfoot, secretario de la Agencia de Recursos Naturales del estado. Al mismo tiempo, los bomberos del sur de California advirtieron que las condiciones de los incendios forestales ya son como las que se ven típicamente en agosto y septiembre. “Estamos viendo que los incendios se mueven rápidamente”, comentó el jefe Brian Fennessy de la Autoridad de Bomberos del Condado de Orange. “Los incendios que normalmente serían de un acre, 2 acres, 5 acres, en lo que va del año están llegando a 30, 50 y más”. También se están extendiendo más rápidamente, agregó. “Estamos viendo una propagación de incendios que es incluso sorprendente para muchos de nosotros que hemos estado haciendo esto durante mucho tiempo, una expansión que fácilmente podría sorprender a muchos de los ciudadanos de esta región”, explicó. Instó a la gente a evacuar tan pronto como se les diga que lo hagan. Estas condiciones secas no son un buen augurio para el fin de semana del 4 de julio, cuando los primeros intervinientes probablemente enfrentarán su primera gran prueba cuando una ola de calor pronosticada choque con los fuegos artificiales de aficionados. El mes pasado, el gobernador Gavin Newsom expandió una emergencia por sequía a 41 condados de California, cubriendo el 30% de la población del estado. El viernes, Santa Clara declaró su propia emergencia local, diciendo que las condiciones de sequía eran tan extremas que los niveles de agua no eran adecuados para satisfacer la demanda. “La realidad es que vivimos en una región árida que continuará experimentando sequías”, señaló Jasneet Sharma, directora de la Oficina de Sustentabilidad del Condado de Santa Clara, en un comunicado. “Hay muchos pasos que todos deberíamos tomar, desde proyectos de conservación a gran escala y modernizaciones de preservación de agua en el hogar hasta cambios simples en la vida diaria, como cerrar la llave de agua cuando se cepilla los dientes. Cada uno es una parte importante de la sostenibilidad”. Es probable que la conservación del agua aumente, posiblemente convirtiéndose en obligatoria en algunas comunidades, comentó Joaquín Esquivel, presidente de la Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos. “No se trata de conservación solo porque sea una sequía. Realmente necesitamos ver la conservación y la eficiencia aquí como [un] simple curso de acción que debemos hacer, sin importar si está seco o húmedo”, señaló Esquivel. Las condiciones secas de este año ya están causando preocupación, especialmente después de que una ola de calor azotó el sur de California este mes, rompiendo varios récords y calentando Palm Springs a 123º Fahrenheit. Por lo general, el mundo natural puede adaptarse a cambios graduales en el clima, pero las condiciones de la entidad cambian con tanta frecuencia que las plantas y los animales no pueden mantenerse al día, expuso Chuck Bonham, director del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California. “Ya no pueden darse el lujo de adaptarse durante milenios; se ven obligados a adaptarse durante un período de años”, comentó. La disminución de los niveles de agua ha provocado que algunos ríos se calienten y se vuelvan inhabitables para algunos peces. Los equipos del Departamento de Pesca y Vida Silvestre extrajeron recientemente casi 17 millones de salmón Chinook de cuatro criaderos en el Valle Central y los lanzaron al océano en lugares como la Bahía de San Francisco. El número de rescates de peces ha aumentado desde la sequía anterior, explicó Bonham. “También sabemos que vamos a terminar sirviendo como un Arca de Noé”, agregó, refiriéndose a una colección de animales que se mantienen en UC Davis hasta que sus entornos se vuelvan lo suficientemente frescos como para vivir de nuevo. “Cada gota de agua que podamos ahorrar como californianos será importante para la gente, pero igualmente será importante para la naturaleza”. La sequía también conlleva graves consecuencias para los incendios forestales. El viernes, los bomberos se reunieron frente a una estación de Los Ángeles en La Cañada Flintridge y subrayaron que el aumento de las condiciones para los incendios se debió a la sequía y a temperaturas inusualmente cálidas. Los científicos han puntualizado que el calentamiento global ha impulsado los cambios al crear un clima más cálido y seco intercalado con eventos de precipitación más extremos y erráticos. Los niveles de humedad del combustible vivo, que miden la sequedad de la vegetación, están a la par con los que se ven típicamente a fines del verano u otoño, indicó el jefe de bomberos de Los Ángeles, Daryl Osby, quien se desempeña como coordinador de ayuda mutua para la región que comprende este condado, así como Orange, San Luis Obispo, Santa Bárbara y Ventura. “Viste el incendio en Los Ángeles, el incendio de Palisades que ardió en la niebla”, comentó, refiriéndose a los hechos que obligaron las evacuaciones en Topanga Canyon a mediados de mayo. “Eso es algo sin precedentes, pensaría uno en años pasados, pero ahora es la norma”. El incendio estalló en un área que no se había quemado en 50 años y que estaba asfixiada por la vegetación muerta por la sequía, comentó. Debido a la topografía y la sequedad, creció a más de 1.000 acres antes de que los bomberos pudieran controlarlo, a pesar de los vientos relativamente serenos. “Nuestras expectativas son que, durante este verano, vamos a tener ese tipo de incendios, e incluso más grandes, con solo los vientos del océano”, comentó Osby. “Y estamos realmente preocupados de pasar a los meses de otoño, cuando comenzamos a presenciar nuestros importantes incendios impulsados por el viento”. Los funcionarios han tomado medidas para prepararse. Cuando el pronóstico parece terrible, por ejemplo, si el Servicio Meteorológico Nacional emite una advertencia de bandera roja, la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador de California trabaja con las jurisdicciones locales para ubicar de manera previa a bomberos, propulsores y aviones adicionales, y reembolsa a los gobiernos el costo adicional, informó Brian Marshall, jefe de Bomberos y Rescate de Cal OES. “Eso nos da la oportunidad de combatir los incendios cuando son pequeños”, comentó. La clave para eso es el uso rápido de aviones, lo que permite a las tripulaciones de tierra entrar y extinguir los incendios, agregó Fennessy. El personal de bomberos del sur de California tiene más transportes aéreos disponibles este año en comparación con el pasado, incluidos grandes helicópteros que pueden volar de noche, explicó. El Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California pasó a la dotación máxima de personal a principios de este año, período anterior a lo normal, y mantendrá ese nivel durante el resto del año, indicó el jefe Glenn Barley, asistente del jefe de región para la zona sur de Cal Fire. “El año pasado fue la peor temporada de incendios que hemos visto en California”, señaló Barley. “En lo que va de este año, estamos por delante de las cifras del anterior, tanto en términos de número de incendios como de acres quemados”. Sin embargo, los bomberos comentaron que, si bien cuentan con recursos, todavía no tienen suficientes, particularmente a la luz de la temporada de incendios potencialmente histórica que se avecina en la región. “Diré que, desde mi municipio hasta el estado y el gobierno federal, estamos estirando recursos. Nos encontramos ocupados”, puntualizó Osby, y agregó que los municipios locales todavía tienen que atender llamadas médicas, más de 1.000 por día en el caso de su departamento, además de combatir incendios. “Ninguno de nosotros tiene todos los recursos que requerimos”. Comentó que Los Ángeles normalmente tendría 24 equipos de bomberos integrados por personas privadas de su libertad, pero esta cantidad se redujo a ocho, ya que muchos fueron enviados a casa después de que el estado les concediera la liberación anticipada debido a la pandemia. Eso ha obligado al departamento a recurrir a su presupuesto para capacitar a más integrantes pagados, señaló. Mientras tanto, el Centro Nacional Interagencial de Bomberos elevó esta semana su nivel de preparación a 4, el segundo más alto, comentó el jefe Nacional de Bomberos Forestales de Ángeles, Robert García. “La importancia de eso es que la última vez que estuvimos en este nivel de preparación 4 en esta época del año fue en 2002”, señaló. “Y antes de eso, la última vez fue en 1991”. (Imagen Noah Berger / Associated Press)